¡TELÉFONO EN LA REDACCIÓN! (17)

Entre Ríos, todos los bardos


El teléfono siempre suena en las redacciones. A veces los interlocutores resultan sorprendentes. A veces se producen diálogos que permiten tocar diferentes temas de la actualidad. A veces no hay quién atienda. Esta sección, a cargo de Américo Schvartzman, se limita a escuchar conversaciones ajenas y desgrabarlas. Dicen que se divierte con eso. Pero lo peor es que quiere compartirlo con los lectores de Análisis.

Por A.S.



Hola amigo ¿cómo dice que le va?
Bien ¿y usted?
Bastante. ¿Puedo hacerle una confesión?
A esta altura...
Un poco cansado. Saturado, le diría. Hace una semana que no escucho hablar de otra cosa que de las enormes virtudes del ex Presidente.
Qué lástima, justamente de eso quería hablarle.
¿Usted también? ¡Pero si usted era de “la contra”?
Para nada, siempre fui muy moderado en mi análisis respecto del gobierno de Néstor.
No me venga con ese cuento. Mire que tengo buena memoria. Hasta hace pocos días usted hablaba pestes del “progresismo kirchnerista”, incluso a esa expresión la decía con gran ironía.
Bueno, pero me refería al Gobierno actual. Usted nunca me preguntó qué balance hago yo de la gestión de Néstor.
¿Cuál es la diferencia?
¡Es enorme! Al morir, uno puede dar por cerrada esa etapa y hacer un balance de gestión de esos cuatro años y diferenciarlos con claridad de los cuatro años de Cristina.
¿Y por qué al morir Néstor? ¿Esa misma diferenciación no se podía hacer antes? Mire, no lo tome a mal, pero me está oliendo feo esta introducción que hace. ¿Con qué me saldrá ahora? ¿Qué se volvió peronista?
Mire, yo tengo muchas cosas buenas para rescatar de Néstor Kirchner y su primer gobierno, que las celebré cuando las hizo... Puedo enumerarlas si lo desea. Y también muchas cosas que le critiqué también cuando las hizo, o porque no las hizo o las dejó de hacer. Pero a diferencia de lo que ocurre con otras personas, no necesito endiosarlo –como los kirchneristas, sean peronistas o no– ni demonizarlo –como los antikirchneristas, sean peronistas o no–.
Hmmm. Me suena medio salomónico, como si quisiera quedarse en el medio, no tomar partido. Si es por eso, todo tiene un lado positivo y un lado negativo, pero un balance general siempre se inclina más para algún lado.
Es cierto. Con el paso del tiempo, la historia se queda con los grandes trazos, con las líneas principales de lo que fue una gestión, y me parece que esas grandes líneas serán positivas: la renovación de la Corte Suprema, la negociación de la deuda, la recuperación del rol del Estado, la nulidad de las leyes de impunidad, la política de derechos humanos, la política exterior independiente y latinoamericanista, una buena política cultural... son varios aspectos –se podría decir que muchos de ellos eminentemente gestuales– que serán las pinceladas con las que se pintará ese período. Hay otros aspectos, quizás no tan fuertemente positivos, pero importantes: tibia distribución de las riquezas, crecimiento del mercado interno, la decisión de no reprimir la protesta social, aunque sí se la criminalizó un poco... Creería que estas serán las principales atribuciones positivas que se rescatarán con el tiempo.
No sería raro. Pero también habrá quienes marquen la frustración de una expectativa de cambio profundo, los casos de corrupción, el incremento injustificable del patrimonio personal, el “capitalismo de amigos”, los subsidios y el manejo discrecional de los recursos, el centralismo exacerbado...
Sí, claro. No fue la revolución ni mucho menos. En mi opinión, fue un gobierno peronista, en toda la línea. Puede sonar raro, pero me parece que tanto Menem en los 90 como Kirchner en los 2000 son los más genuinos representantes de la capacidad del peronismo de expresar la época que le toca en suerte.
¿A ver?
Le menciono sólo los puntos en común: populismo, acumulación de poder y de alianzas escasamente selectivas, con el objeto central de conservar el poder y sin muchos pruritos ideológicos, nacionalismo verbal, conciliación con los sectores empresarios y con los sectores burocráticos sindicales, aprovechamiento oportunista de la coyuntura económica y del “cambio de aire”, federalismo verbal, disciplinamiento de los gobernadores locales mediante el manejo arbitrario de los recursos...
Y pare ahí porque en cualquier momento se me da vuelta y me dice que el balance es negativo.
Je. No, es sólo para mostrarle que no “compré” la versión edulcorada de Kirchner como una especie de Che Guevara del siglo 21 que quiso instalar el Gobierno en estos días.
Y si quiere ya que estamos, aporto dos puntitos en común a ambos personajes.
Déle.
Uno: ambos parecieron desentenderse de "cuestiones morales". La corrupción no les molestaba a ninguno de ellos, ni por supuesto a sus seguidores. El "roban pero hacen", como criterio aceptable, si lo que “hacen” da buen resultado. Los menemistas nunca vieron nada tan grave como para cuestionar en un Gobierno capaz de hacer volar un pueblo entero si era necesario, para tapar sus tropelías y negocios turbios. Y los mismos que acusaban de corrupto a Menem, parecen perdonarle todo a Néstor porque "es de izquierda" (¿?). Entonces no hay problema con ninguna de las cosas que usted señaló antes, ni tampoco con que haya triplicado su fortuna en el mismo periodo en que tenía a cargo presidir el país...
Cosa rara ¿no? Porque si lo hizo por derecha, que nos pase la receta y nos salvamos todos.
Totalmente.
¿Y el otro puntito?
¡Ah! Un detalle "composicional": usted podrá corregirme, pero me parece que a pesar de los discursos, la inmensa mayoría de peronistas es común a ambos gobiernos, o sea, los que en los 90 eran menemistas luego fueron kirchneristas: Alberto Fernández, Aníbal Fernández, Pichetto, los Gioja, Urribarri, Bisogni y Scelzi, Scioli, etc. Incluso los mismos Kirchner.
Obvio. Si todos ellos hubieran sido opositores como quieren hacer creer ¡no hubiera habido menemismo!
Ahora, yo estos días he escuchado cada cosa de gente que se dice peronista y sin embargo por poco no brindó por la muerte del ex Presidente. Le aseguro que me he sorprendido.
Sí, a mí también me pasó. Pero con el justicialismo sucede eso. Puntualmente, un vecino que dijo algo así como “Lástima que no murió antes”. Y que se dice peronista. Tuve la mala idea de decirle que no estoy de acuerdo con esas expresiones, y que respetara el dolor de los muchisimos argentinos, peronistas como él (o no) que lloran a Kirchner. Discutiendo por este asunto, me dijo “antiperonista”.
Bueno, ya debe saber usted que todos los profundamente intolerantes califican como "anti" a aquel que les señale una crítica, una solita... Así, para los judíos cualquier cuestionamiento es "nazi", para la Iglesia, "anticlerical", para los peronistas, "gorila", etc. Coincidencias de los pensamientos cerrados.
Sí, bueno, pero yo creía que los que lloran a Kirchner son peronistas. Y parece, según mi vecino, que quienes nos enfrascamos en este debate porque respetamos esos sentimientos resulta que somos antiperonistas, y en cambio es peronista él, que desprecia al muerto peronista y a los peronistas que lo lloran. ¡Qué difícil es no ser peronista!
Eso es cierto, es muy difícil ser no peronista, o no ser peronista, como usted prefiera, en la sociedad argentina.
De todos modos, si me pide enumerar detalles de estos días que me han resultado llamativos, no sabría por dónde empezar.
Yo sí: por la sorprendente actitud del multimedios Clarín, llorando al muerto como si despidieran a un amigo.
Ah, eso es cierto. Fue notable la hipocresía –o el simple cálculo mercantil, vaya a saber– de los medios que hasta ayer lo mataban, implacables, y hoy que murió en serio, nos muestran hasta “los rincones preferidos de Néstor en Río Gallegos”. Dan asquito.
¿No será que hay otra intención ahí? Yo estuve pensando al respecto...
¿A ver?
Yo primero me plantée lo mismo. Horas y horas de transmisión con el mismo tema. La misma facilidad y el mismo desparpajo que habitualmente usan para instalr temas en la opinión pública –como por ejemplo la inseguridad– ahora volcados a ensalzar a Néstor, a despedirlo como “el mejor de todos”, a mostrar la congoja y el dolor del pueblo... ¿Todo eso para qué, con el riesgo –encima– de enemistarse con sus propios lectores y televidentes, que seguramente no se sentían muy cómodos con la cobertura?
Dígame usted, que lo estuvo cavilando.
Reflexione conmigo. ¿Para qué sirve el elogio desmesurado a Néstor, elevarlo a categoría de mito, mostrar que fue el mejor de todos? Yo diría que sirve para debilitar a la Presidenta. Para mostrarla como la pobre mujer dolida, a la que Néstor le dejó un vació tan grande que, para llenarlo, no tiene más remedio que convocar a una conciliación con los adversarios.
Ya veo.
Por ejemplo, abriendo las puertas para el masivo regreso al PJ de los llamados “peronistas disidentes”. Y desde ya, acordando alguna tregua con el grupo. Mostrando “grandeza”, lo que le han pedido los editorialistas del multimedios en estos días...
Puede ser. No es tan descabellado como podría parecer.
Y por eso hubo varios que, con el cuerpo todavía caliente, ya estaban abriendo el paraguas o mostrando sus reflejos.
¿Por ejemplo?
Por ejemplo, Moyano. El mismo día de la noticia salió a marcar la cancha y cuidar su lugar en el partido. El título fue muy ilustrativo: “Moyano apoyó a Cristina y también reclamó que se reestructure el PJ”. Eso se llama reflejos...
Y otro caso fue Urribarri.
¿No diga?
Sí. Como usted dice, con el cuerpo aún caliente, la interna entrerriana no se iba a frenar: Urribarri, yendo pa’l velorio, no dejó pasar la oportunidad de pegarle a Busti. En este caso el título fue: “Vamos a sacarle la careta a varios que con vergüenza transitarán la provincia”. Y la noticia decía que apuntó contra Busti, sin nombrarlo, claro: “Ahora descubren algunas de las tantas bondades de Néstor y hasta hace pocas horas era la deformación trágica del peronismo”.
El archivo no es un buen aliado para estos dirigentes. Pero es bastante común hablar bien del que murió.
Mire, hay una copla de Borges que creo ya citamos cuando murió Alfonsín. Dice así: "No se aflija. En la memoria / de los tiempos venideros / también nosotros seremos / los tauras y los primeros. / El ruin será generoso / y el flojo será valiente / no hay cosa como la muerte / para mejorar la gente". Algo así pasa siempre entre nosotros, y quizás sea muy saludable esa tendencia que tenemos los argentinos de tomar lo mejor de quien se muere. Después de todo, eso y no otra cosa, es hacer el duelo.
Quizás tenga razón. Hasta la próxima.


(Publicado en Análisis de Paraná, el 4 de noviembre de 2010)

¡TELÉFONO EN LA REDACCIÓN! (3)

ELÉFONO EN LA REDACCIÓN! (3)
Entre Ríos, todos los bardos







El teléfono siempre suena en las redacciones. A veces los interlocutores resultan sorprendentes. A veces se producen diálogos que permiten tocar diferentes temas de la actualidad. A veces no hay quién atienda. Esta sección, a cargo de Américo Schvartzman, se limita a escuchar conversaciones ajenas y desgrabarlas. Dicen que se divierte con eso. Pero lo peor es que quiere compartirlo con los lectores de Análisis.


Por A.S.

- Aló, buenos días, ¿es ANÁLISIS? Necesito que me ayuden, estoy desolado...
- ¿Es usted, el centroamericano?
- Estoy en problemas... Todo por culpa de un camionero brasilero. ¡Después ustedes hablan de MERCOSUR e integración suramericana!
- ¿Oiga, qué le pasa...?
-  Pues nada, hombre, que estoy en Buenos Aires, debía marchar hacia allí y a raíz de ese accidente acaecido en el puente Zárate – Brazo Largo, no sé cómo hacer para cumplir con mis compromisos y llegar a destino. Debo presentar una exposición en Mocoretá sobre las particularidades y ventajas comparativas de la ubicación e infraestructura de la costa oriental entrerriana para las futuras estrategias integradoras de la región de cara a los nuevos escenarios comerciales globales.
-  ¿En Mocoretá? ¿Y a quién le presentaría esa exposición?
- ¿Qué le importa?
- Ah bueno, si empezamos con sus secretitos, cortamos acá.
- Se trata de una reunión reservada del grupo Paramaribo. Más datos no puedo darle porque sería una infidencia que no me perdonarían mis contratantes.
- Luego me explica qué es ese grupo, pero hombre, qué tanto problema, llame para avisar que no llega y a otra cosa. Explique lo de los obenques y sanseacabó. No es tan complicado. Dígales que entre hoy y mañana se soluciona, así que puede estar llegando en 24 horas... Si se cumple lo que anunciaron las autoridades de Vialidad, por supuesto, cruce los dedos y eleve sus preces al Dios de las Tecnologías de las Conexiones Interprovinciales, que tal vez sea Brahmaputra o alguno de ésos.
- Veo que hoy está con ganas de chacotear, de bromear a mi costo... Pero no, pierde el tiempo. No puedo decir que voy mañana, un día tarde... “Mañana es la mentira piadosa con que se engañan las voluntades moribundas”...
- ¿Y eso? ¿Lo sacó de una telenovela?
- No, hombre, esa frase debería usted conocerla, es de un ilustre compatriota suyo, el autor de El hombre mediocre, sin alusiones personales, claro. Pero es que eso yo podría decirlo si mis contratantes fueran partícipes de la cultura de la tardanza que caracteriza a vuestra comunidad. No puedo hacerlo en el caso de mis contratantes, porque corro serio riesgo de quedarme sin trabajo.
- Bueno ¿y yo qué tengo que ver con todo esto? Porque usted sólo me llama cuando necesita algo en particular. Nunca para una conversación tranquila y completa...
- ¿Está reprochándome algo? Lo llamé para saber si yendo yo a vuestra capital, puede conseguirme un vuelo, de manera de asegurar mi presencia en la mencionada gran urbe. No lo molestaría si no fuera una urgencia, pero sucede que el subsecretario coordinador de Políticas Integradoras para América Latina de la Agencia para el Desarrollo de las Relaciones Americanas que asesora al Gobierno de los Estados Unidos de América, está ya esperándome...
-  No sé qué información tiene, pero no se trata de una gran urbe. Y lamento decirle que no hay vuelos para ese lado. Bah, casi para ningún lado...
- No puedo creerlo, ¿tendremos que ir en automóvil?
- Si quiere estar hoy, sí. Mire, tome por Rosario, de allí viene a Paraná y desde acá derecho a Mocoretá por Villaguay. En diez horas, más o menos, estará llegando, serán apenas unos 900 kilómetros...
-  Es una locura, pero si no hay otra alternativa...
-  Créame, no hay otra. ¿Qué es eso del grupo Paramaribo?
-  No le puedo dar muchos datos. Es reservado, ya le digo.
-  Oiga, soy periodista, sé guardar información reservada.
-  Ja, déjeme que me ría... A propósito de información ¿cómo está Entre Ríos por estas horas? ¿Busti ya formó su propio partido? ¿Ya le inició acciones judiciales a Sergio Irriburren?
-  Urribarri. No que se sepa ¿por qué habría de hacerlo?
-  No entiendo. ¿Acaso el gobernador no le dijo que tenía “una vida llena de traiciones”?
-  ¿Y?
-  Bueno, también lo acusó de no conseguir fondos para la provincia, porque “tuvo que vender la empresa de energía para hacer tres hospitales” y también lo estigmatizó como “incapaz” y lo incluyó entre “los buscas de la política”.
Son palabras. En el peronismo nadie se acordará de todo eso en pocos meses. ¿Se acuerda cuando Allende dijo que Urribarri era peor que Hitler?
- ¿Allende, el combativo dirigente de los estatales?
- Bue... eso de combativo. Pero sí, fue él. Ahora se están produciendo los reacomodamientos en el PJ, de cara a las ambiciones de cada uno para seguir estando a partir del 2011. Así que los que antes fueron socios dejan de serlo y los que nunca se quisieron pasan a amarse, y todo por un ratito, mientras dure el movimiento del carro, hasta que solos se acomoden los melones, como dijo un pensador vernáculo.
- Yo no entiendo mucho, recién estoy comenzando a organizar un posible seminario sobre peronismo entrerriano pero...
- Disculpe ¿qué dijo? ¿Un seminario sobre...?
- Sí. Sobre el PJ de Entre Ríos. Es una especialización académica que incorporé a la oferta virtual de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, a la que asesoro en asuntos de posgrados y carreras a distancia.
-  Perdón, no creo haberle entendido bien. ¿Un posgrado sobre peronismo entrerriano?
-  Sí, sólo para licenciados en Ciencia Política. Se trata de un “case studio” de primer orden. Ocurre que tengo algunas dificultades para estructurar el plan curricular, ésa es otra de las cuestiones que pretendía conversar con usted.
- ¿Y qué van a estudiar, la interna del PJ?
- Entre otras cosas. Sospecho que será un éxito entre los politólogos del mundo de habla hispana. Vio que de afuera resulta difícil entender al peronismo ¿no? Este curso brindará herramientas conceptuales y operativas para ello. La idea que subyace es que entender al peronismo es entender a la Argentina.
- Disculpe, pero a mí me parece que es al revés, que para entender al peronismo, primero hay que entender a la Argentina.
-  Es indiferente porque nuestra propuesta académica cuenta con una mirada holística, es decir que al camino lo recorrerá usted, gradualmente, y verá que al concluir ese recorrido, dominará misterios y enigmas de un fenómeno sociopolítico tan singular como el peronismo entrerrianense...
- Entrerriano. ¡Y no me trate como a un potencial cliente de su carrera virtual!
- Bueno ¿por qué se irrita tanto?
- Es que me siento casi como un cobayo. Me da un poco de cosita que quiera hacer negocios, y encima académicos, con los dramas que nosotros tenemos que soportar...
-  Lo lamento por usted, pero a mí me encanta. Y el interés sociológico por lo de ustedes se acrecienta con cuotas líricas importantes.
¿A qué se refiere?
- Le doy un par de ejemplos, vea: “Siempre que uno crea que está ante un gigante, hay que ver la posición del sol y no engañarse. Porque seguramente se trata de un enano. Esto es sin dudas lo que pasa con nuestro actual mandatario, que porque come milanesa de león puede atropellar y decir las barbaridades que se le ocurra (...) . Este desagradecido se olvida que todos los cargos a los que accedió siempre fue porque estuvo colgado del saco del mayor dirigente político que conoció esta provincia”.
- Ajá, eso lo dijo el Tavi Zavallo en relación a Urribarri ¿y eso qué?
- Son palabras de un diputado nacional refiriéndose al gobernador de su provincia. Huelga decir que ambos son del mismo partido. Un detalle relevante: no fueron dichas en el marco de una amarga discusión en vivo, sino escritas en un comunicado de prensa, óigame bien, en un comunicado, escrito y redactado, sopesadamente, con detenimiento, y luego enviado a todos los medios de Entre Ríos, tal como lo consignaron prolijamente los diferentes periódicos y sitios informativos que le dieron difusión.
- Tá. ¿Y lo lírico con qué se come?
-  Fíjese las construcciones metafóricas: el gigante, el enano, la posición del sol, colgarse del saco de otro, la ingesta de milanesa de león... Confieso que ésta se me escapa un poco, quizás por inusual o por ser un localismo entrerrianense...
Entrerriano.
- ...Pero se trata de una andanada con estilo literario. Nunca he visto un nivel de enfrentamiento intestino de esta naturaleza y donde además todos otorgan escasa relevancia a lo que se dice. Nadie se ofende demasiado y cualquiera puede contestar. Cada cacique utiliza alguno de sus capitanejos para que le respondan al otro, redoblando la apuesta. Las alusiones a situaciones irregulares o incluso reñidas con la normativa vigente forman parte del discurso beligerante en muchos de los casos. Y los cruces en las estructuras no rígidas son constantes. Cualquiera puede ser mañana adversario y destino, por ende, de balaceras similares. Quizás por todo eso, le cuento, estoy recopilándolas. Mi intención es en algún momento publicar un libro en el que reuniré cada una de esas frases dignas de la mejor tragedia del realismo mágico, con su correspondiente explicación y ubicación espacio-temporal. Como ve, el peronismo de su provincia ha sido capaz de motivar en mí una desconocida vocación narrativa.
- Me alegro por usted y me entristezco por nosotros.
- Agréguele a eso los matrimonios y divorcios interminables: Busti-Urribarri, Busti-Alasino, Busti-Julio Solanas, Busti-Emilio Martínez Garbino, Busti-Cresto, Busti-Scelzi, Busti-Zacarías y resto del mundo...
- Veo que además se ha aprendido los nombres
- Para nada, los tengo a la vista, en la pared de mi estudio...
- ¿Tiene claro el recorrido de cada uno?
- Noooo. Aún no. Tengo un mapa conceptual hecho en un enorme panel de melamina de cuatro metros por dos de alto, con ayuda de tres asistentes entre los cuales uno es especialista en criptografía. Recién estoy incursionando en ese terreno.
- Bueno, basta por hoy. No lo tome a mal pero tengo que cortar.
- Lástima, iba a pedirle algunos datos. Si vuelvo bien de Mocoretá conversamos a la vuelta.
- ¿Y allí me cuenta del grupo Paramaribo?
- Puede ser. Hasta luego.

¡TELÉFONO EN LA REDACCIÓN! (02)

¡TELÉFONO EN LA REDACCIÓN! (2)
Entre Ríos, todos los bardos



El teléfono siempre suena en las redacciones. A veces los interlocutores resultan sorprendentes. A veces se producen diálogos que permiten tocar diferentes temas de la actualidad. A veces no hay quién atienda. Esta sección, a cargo de Américo Schvartzman, se limita a escuchar conversaciones ajenas y desgrabarlas. Dicen que se divierte con eso. Pero lo peor es que quiere compartirlo con los lectores de Análisis.

Por A.S.


- Buen día. ¿Me podría comunicar con...? Uy... Cómo se llamaba...
- ¿Con quién desea hablar?
- Es que no sé. Hablé hace unos días, pero nunca me dijo el nombre.
- No importa, acá están todos ocupados. ¿Quiere intentar más tarde...?
- No, no, no, hablo con usted nomás. ¿Por casualidad no fue quien me atendió hace unos días?
- Bueno, tal vez si usted se presentara yo sabría decirle, pero de esta manera es un poco difícil.
- Vamos, hombre, debería reconocerme por mi acento. Según me dijo la vez anterior, me había notado un tono “raro, como centroamericano”, si no recuerdo mal.
- Ah, ahora lo reconocí. Claro, es usted. Bueno, dígame, qué anda necesitando.
- Nada en especial, sólo algunas precisiones para completar mi informe. Resulta que conseguí una changuita, como dicen ustedes, y ahora no sólo trabajo para el subsecretario coordinador de Políticas Integradoras para América Latina de la Agencia para el Desarrollo de las Relaciones Americanas que asesora al Gobierno de los Estados Unidos de América, sino que también enganché un pequeño servicio para el Palacio Planalto.
- ¿Para el Gobierno de Brasil?
- No directamente, como siempre, se trata de servicios tercerizados.
- Bueno, vamos al grano porque tengo poco tiempo.
- Si quiere ir al grano, excelente, porque precisamente iba a preguntarle por el tema del campo.
- No, es una forma de decir. Yo de campo no sé mucho.
- Precisamente, en Brasil hay una bancada ruralista, con bastante peso en el Parlamento. Y acá, en Entre Ríos, parece que vamos rumbo a eso. Es como una especie de cambio de época, de transferencia de poder entre clases sociales. Una especie de revolución incruenta, donde los pequeños campesinos, sojuzgados y oprimidos hasta hace poco, comienzan a acceder al poder político. ¡Una especie de Toma de la Bastilla entrerrianense!
- Entrerriana, se dice. Disculpe que le pregunte, pero ¿qué está fumando usted? Creo que le está haciendo mal.
- Yo no consumo ninguna sustancia adictiva, como alcohol o tabaco. ¿Por qué me pregunta eso? Fíjese la formidable renovación de la política de esta provincia, con el surgimiento de nuevos líderes sociales, que expresan a los pequeños productores tanto tiempo expoliados, figuras como Atilio Benedetti, Jorge Chemes, Hilma Ré o Alfredo De Angeli, todos ellos coparticipando del poder, y los tres primeros sentados en sus bancas en el Congreso! A eso me refiero, se trata de una revolución, en paz, pero revolución al fin.
- Mire, ninguno de los que mencionó vendría a ser nada parecido a un pequeño productor oprimido. Son algunos de los productores más fuertes de la provincia. Excepto el Torito, que ya no se debe acordar de a quién tiene como enemigo, si a Botnia, los Kirchner o alguno de los personajes de Tinelli.
- No entiendo. ¿Acaso no los apoyaron los miles de pequeños productores de la provincia?
- Y sí. ¿Qué tiene que ver? O acaso los trabajadores y desocupados de la provincia no votan, en buena medida, al peronismo?
- Mire, yo hice un curso de sociología, así que usted no me va a engañar con sus cosas raras. Esos trabajadores y desocupados están representados fielmente por el peronismo, con dirigentes surgidos de sus propias raíces, tales como Antonio Alizegui, Allende o Santiago Gaitán, todos ellos proletarios combativos, que llevan la voz obrera al gobierno de Iribarrin...
- Urribarri. Mire, tiene todo confundido usted. Y yo no sé si tengo tiempo y capacidad para explicarle todo ese lío.
- ¿A qué se refiere?
- Para empezar, esos tres que mencionó primero, tienen poco que ver entre sí. Es dudoso que representen a los trabajadores... Bueno, quizás sí, pero al menos nadie sabe cuánto hace que dejaron de serlo, viven como ricachones, y además están peleados entre ellos, por ejemplo le cito a Gaitán, que es peronista, pero de otro peronismo (parece) que el de Urribarri: “Por lo bajo todos los intendentes a la hora de votar están con Busti. Desgraciadamente el Gobierno provincial somete a los intendentes, como el Gobierno nacional a los gobernadores, pero cuando la fecha se acerque van empezar a saltar de un lado para otro, probablemente dejen solo tanto al gobernador (Sergio Urribarri) como al matrimonio Kirchner”.
- ¿Eso dijo Gaitán? No puede ser.
- Recuerde que esto es Entre Ríos, todo puede ser.
- Eso sí. Fíjese que hoy vi que el Gobierno le ofreció a los estatales un 15 por ciento de aumento, que es mucho más de lo que aumentó la canasta familiar según los números del Gobierno. ¡Qué generosidad, eso no se ve en todos lados!
- Otro error de su parte. Un 15 por ciento no es nada, si sólo en febrero el valor de la canasta básica de alimentos aumentó un 7,2. Es una limosna.
- Pero entonces no van a aceptar.
- Va a depender de cómo sigue la interna del PJ.
- ¿Pero cómo un reclamo salarial se va a dirimir en función de las disputas internas de un partido, en qué cabeza cabe?
- No entendió, es al revés. La interna del partido se dirime en cada pulseada, y no a la inversa. Pero en fin, ¿por qué no me dice qué quiere? Porque en serio, yo estoy ocupado.
- Quiero corroborar algunos datos. Acá tengo un informe que señala que la provincia debería estar bárbara, porque si se cumpliera con la Ley de Coparticipación, tendría un superávit de casi mil millones de pesos. Le leo: “el gobierno provincial dejó de percibir 1.443 millones de pesos”, y como tiene un déficit de 580 millones, se calcula...
- Sí, eso lo publicamos nosotros. ¿Cuál es su duda?
- Más que una duda, quiero saber, me imagino que el gobernador Iribarren debe estar accionando ante la justicia, para recuperar ese dinero. Vi que otros lo hacen...
- Urribarri. No, él no. Desde el inicio de su gestión reptó ¡perdón! Optó por otra táctica: prefiere llevarse bien con el Gobierno nacional, para que le liberen algunos fondos cada tanto...
- No entiendo. ¿No fue por ese tipo de cosas que la Argentina tuvo en el siglo 19 una guerra civil que duró casi cuarenta años, y que recién terminó cuando los generales Urquijo y Mitra acordaron la unidad nacional en Pavón?
- Hmmm. Está un poquito cambiada la historieta. Eran Urquiza y Mitre, y Pavón fue una batalla, pava pero batalla al fin. En lo que sí tiene razón es en el motivo de tanta pelea, para que la cosa termine como ahora. Pero además, déjeme decirle, algo, y que conste que esto lo digo desde mi condición de convencido federal, defensor de la soberanía provincial.
- Soy todo oídos. Sospecho que va a salir con alguna ironía.
- Para nada. Tómelo con toda seriedad: si a la provincia llegaran esos 1.443 palitos...
- ¿Palitos?
- Así le decimos acá a los millones. Le decía: si a la provincia llegaran esos 1.443 millones, igual tendríamos déficit. Quizás no de 580 millones, pero seguro que habría.
- ¿Qué quiere decir con eso, que el peronismo administra mal?
- ¿Mal? No me haga reír. Son genios de la administración. Son capaces de hacer los malabarismos más insólitos, de estirar los presupuestos, de seguir sumando empleados en cada gestión, de “hacer caja” como nadie y encima, cuando es necesario, de hacerse los distraídos cuando la justicia condena a alguno de ellos por corrupción, así haya sido vicegobernador o diputado. Nadie vio nada, nadie se enteró, nadie lo denunció, pero tampoco nadie lo va a defender. Y así sigue la provincia, navegando entre ríos de nada.
- Me parece que hoy no tiene un buen día.
- No crea.
- Iba a preguntarle por el asunto de la Ley de Lemas, pero tal vez no tiene mucho ánimo para conversar sobre eso.
- ¿Qué quiere saber?
- En qué consiste, porque no tengo noción sobre eso.
- Es un sistema que permite que un partido (o “lema”) presente varios candidatos a una misma categoría, aunque propongan cosas diferentes, y luego los votos se suman en beneficio del que más respaldo obtuvo. De ese modo, partidos en crisis o con vertientes muy distintas entre sí, en lugar de fracturarse, pueden ir todos a la elección general y allí “que gane el más mejor”. O dado el caso, “el más peor”.
- Pero ¿por qué no solucionan sus diferencias en una elección interna?
- Ah, porque esto es Entre Ríos, Argentina, y para más datos, peronismo. Acá los problemas internos se solucionan en el ámbito público. En el ADN de esta gente no hay diferencia entre lo que es del partido y lo que es del Estado. Ambas cosas se confunden, la línea se les corre, no logran diferenciar. De hecho, lo hicieron un par de años atrás, con la Ley Castrillón. Y ahora es probable que vuelvan a hacerlo.
- Escuché también que es inconstitucional. Lo dijeron los radicales.
- Sí, claro, entre otros aspectos porque establece un voto indirecto.
- ¿Cómo es eso?
- Le doy un ejemplo, y para que no se me enojen los peronistas, lo hago con los radicales: un ciudadano vota dentro del lema “UCR” a un determinado candidato, que es progresista (o así se presenta) como podría ser Fabián Rogel. Pero el más votado dentro de ese lema es Sergio Montiel, que es bien de derecha. Pues bien, el voto de nuestro radical “progre” se termina contando a favor de Montiel. Eso es claramente inconstitucional, tergiversa el sentido del voto y establece una votación indirecta, que no está prevista en el texto constitucional entrerriano. ¿Entiende?
- Más o menos. ¿Cómo va a haber un candidato de derecha en un partido radical?
- Ufa. ¿Nadie le dijo que en la Argentina la palabra “radical” no tiene nada que ver con lo que dice el diccionario español?
- Pues no. ¿Radical no es aquel que es partidario de reformas extremas, o sea revolucionario?
- Acá no. Ya le dije, es Entre Ríos, Argentina. ¿Entendió el ejemplo?
- Clarito. Un candidato que piensa “negro” puede terminar apoyando a un candidato que piensa “blanco”. ¿Y por eso los radicales se oponen?
- Sí. Bah, vaya uno a saber. A veces se oponen, a veces no. Depende. Los peronistas en eso son más directos. Fíjese Taleb, el impulsor de la Ley de Lemas, no se anda con vueltas, su fundamento principal para presentarla es sencillito: “Al peronismo le conviene la ley de lemas”. En cambio los radicales, suelen esconder la mano: sino, vea la “reforma política” del Gobierno nacional... Una trampa destinada a fortalecer el bipartidismo. A eso los radicales no se oponen. Ni siquiera hablan del tema. Y para qué recordar que acá en Entre Ríos, hace apenas dos años, apoyaron al PJ en la Reforma de la Constitución, para que quedara allí el sistema de mayoría automática, por el cual un partido que ganó, así sea por un voto, tiene la mayoría de los diputados o de los concejales.
- Escuchándolo, me parece que cada vez entiendo menos. ¿No son opositores los radicales? ¿Cómo pueden haber apoyado eso?
- Seguramente piensan que les va a favorecer si se da vuelta la tortilla, es decir, si alguna vez ganan ellos.
- ¿Y cuando ganaron fue así?
- No, porque a la mayoría que tenían la perdieron porque empezaron a hacer todo lo contrario de lo que prometieron en campaña, así que se les fueron los de su propio bloque.
- No entiendo nada. ¿No me pondría todo esto por escrito? Me va a costar mucho incluirlo en el informe.
- Con gusto. Pero tendré que pedirle una colaboración. ¿O se va a ganar su sueldo, que seguro es en dólares, con mi trabajo?
- Me la vi venir. Ya veo que voy entendiendo cómo son las cosas en estas tierras. ¿Qué se puede esperar, de una provincia donde el Gobernador, en vez de gobernar, se dedica a otra cosa?
- ¿A qué se refiere?
- Lo dijo el propio Irnibarri.
- Urribarri.
- Como sea. Le leo: “Todos los días hago testimonio de fe peronista, esté donde esté, para mantener la posibilidad de que el partido siga siendo gobierno en beneficio de la gente”. ¿Cuándo trabaja, me quiere decir?
- Veo, casi con orgullo, que va aprendiendo de nuestra charla. Tengo que cortar.
- Hasta luego.

¡TELÉFONO EN LA REDACCIÓN! (01)

Esta semana empecé esta columna quincenal en ANALISIS.




¡TELÉFONO EN LA REDACCIÓN!
Entre Ríos, todos los bardos
El teléfono siempre suena en las redacciones. A veces los interlocutores resultan sorprendentes. A veces se producen diálogos que permiten tocar diferentes temas de la actualidad. A veces no hay quién atienda. Esta sección, a cargo de Américo Schvartzman, se limita a escuchar conversaciones ajenas y desgrabarlas. Dicen que se divierte con eso. Pero lo peor es que quiere compartirlo con los lectores de Análisis.

Por A.S.



- Buen día. ¿Hablo con el semanario Análisis?
- Sí. ¿Con quién...?
- ¿Está el director?
- Está ocupado. ¿Por qué tema?
- No, deje nomás. Si le empiezo a explicar... Más vale llamo luego. Así está esa provincia ¿lo ve? Así está todo. Uno llama para intercambiar impresiones y ni atención le prestan.
- Hombre, pero si es para opinar dígame, yo tomo nota.
- No, yo qué sé quién es usted. Por eso quería hablar con el director.
- ¿Pero por qué no me dice? Si es por eso, yo tampoco sé quién es usted. Le noto un acento raro, como si dijera centroamericano.
- Bueno, le voy a decir la verdad. Yo soy consultor de imagen. Y quería hablar con un periodista de allí, para intercambiar algunas ideas.
- ¿Pero usted de dónde me llama?
- Oiga, usted ni siquiera me ha dicho su nombre. Le digo que sólo quiero intercambiar ideas.
- ¿Sobre?
- Mire, nosotros estamos asesorando al subsecretario coordinador de Políticas Integradoras para América Latina de la Agencia para el Desarrollo de las Relaciones Americanas que asesora al Gobierno de los Estados Unidos de América.
- Epa. ¿Eso depende directamente de...?
- De Hillary Clinton. Pero no yo, sino mis jefes, que a su vez son contratados por la Agencia que le mencioné.
- ¿Y qué es lo que necesita?
- Básicamente, algunas orientaciones acerca de cómo logró el gobernador que tienen ustedes, Sergio Iribarren...
- Urribarri.
- Eso. Cómo logró tener tan buena imagen en la consideración pública.
- Disculpe ¿no? Pero me cuesta creer que un funcionario que depende de Hillary Clinton esté interesado en algo tan...
- ¿Local?
- Y sí.
- Primero, yo no soy funcionario. Ya le dije que somos subcontratados. Y segundo, todas las experiencias son importantes. “Actúa global, piensa local”.
- ¿No era al revés ese slogan?
- Sí, es al revés para los globalifóbicos, que no entienden nada de la vida. Para nosotros lo correcto es a la inversa. Lo local en función de lo universal. De todo hay algo para aprender.
- Bueno, pero no me cambie de tema. ¿Por qué les puede interesar esto a ustedes?
- Para empezar, nada de lo humano nos resulta ajeno a nosotros. “Homo sum, humani nihil a me alienum puto”.
- Epa, cuidado con lo que dice...
- No se preocupe, es latín. Es una frase de Terencio que significa “humano soy, y por eso nada humano me es ajeno”. ¿Sabe quién tenía esa frase como su favorita?
- ¿George W. Bush?
- Error. Carlos Marx.
- ¿Ahora me va a decir que ustedes también leen a Marx?
- ¿No le digo que nada de lo humano nos resulta ajeno?
- ¿Va a seguir respondiendo mis preguntas con otras preguntas?
- ¿Por qué no, si usted hace lo mismo?
- Mire, me estoy impacientando. Mejor dígame qué quiere porque yo estoy trabajando.
- Ya le dije. Según una encuesta del Instituto Torcuato Di Tella, el Gobernador entrerriano tiene un 53,5 de imagen positiva, contra un 35,6% de negativa. Está cuarto en el país en imagen. En una escala del 1 al 10, su gestión obtiene un 6.
- ¿Y usted le cree a las encuestas?
- Y eso que Entre Ríos es la única provincia que muestra a la educación como su tema más serio, con el 26,1%. La segunda preocupación de los entrerrianos consultados es el desempleo (18,8%) y la tercera la pobreza (14,7%). Le siguen la inseguridad (13,2%), la salud (11,9%) y la inflación (10,9%).
- Todos asuntos en los que Entre Ríos anda bárbaro. Por eso más de la mitad de los encuestados dice que Urribarri es un fenómeno.
- ¿Lo está diciendo irónicamente? Vea, yo no estoy familiarizado con su tono entrerriense...
- Entrerriano, se dice.
- Entrerriano, así que por favor trate de ser específico.
- Permítame que se lo diga de este modo: sería interesante averiguar a quién consultaron, porque se me ocurre que si preguntaban a docentes, policías, empleados públicos, enfermeros, comerciantes o productores rurales, el resultado hubiera sido diferente.
- ¿Usted me está diciendo que esa encuesta no es confiable?
- ¿En la Argentina? Ninguna encuesta es confiable. Es más, no me pida precisiones, porque debería decirle que en estos pagos nada es confiable.
- Imagino que está exagerando, así que paso por alto ese comentario. Pero por ejemplo, a mí me sorprendió que en la encuesta no aparezca el tema “contaminación”, que si no estoy mal informado, ha sido una preocupación constante del pueblo y el gobierno de Entre Ríos desde hace varios años.
- ¿De dónde saca eso?
- Hombre, el tema papeleras y el corte del puente internacional, que ya lleva un lustro...
- No, pero eso nada tiene que ver con la contaminación. Con ese tema, al gobierno lo único que le preocupaba era ganar las elecciones, objetivo ampliamente cumplido en 2005 y 2007. Y respecto del pueblo, bueno, la verdad es que a nadie le importa el ambiente. En Gualeguaychú el problema es el temor a que esas chimeneas horrorosas les espanten el turismo. Y en el resto de la provincia se contamina de lo lindo, para empezar todas las cloacas y los efluentes industriales y de agrotóxicos van derechito a los arroyos y ríos y nadie mueve un dedo al respecto. ¿No vio el librito de Sergio Federovisky, El medio ambiente no le importa a nadie? En pocos lados se aplica mejor que acá...
- Disculpe, pero eso que usted dice no tiene pies ni cabeza.
- ¿Quiere más datos? Hace casi ocho años, en el Congreso Nacional se presentó un proyecto de diputados nacionales entrerrianos en el que se pedía al Poder Ejecutivo nacional que “disponga lo necesario a los fines de que comiencen los estudios de proyectos y posterior construcción de plantas de tratamientos de efluentes industriales y cloacales, en todas las ciudades ribereñas de la cuenca del río Uruguay”.
- Ahora me va a decir que ese proyecto nunca se trató. Eso pasa en todos los países...
- Se equivoca, sí se trató.
- ¿Lo rechazaron?
- De nuevo se equivoca. Lo aprobaron, por unanimidad.
- No le creo. ¿Cómo dicen ustedes? Usted bolacea.
- No, señor. Se aprobó el 28 de noviembre de 2002. El número de expediente es 4516-D-2002. Consúltelo, si no me cree.
- ¿Y qué pasó? ¿Nadie reclamó?
- No pasó nada. Y nadie reclamó. Y los niveles de contaminación de las aguas que corren por este río de frontera siguen creciendo. Porque, como ya le dije, el ambiente no le importa a nadie.
- No puede ser. No harían tanto lío si eso fuera cierto.
- Esto es Entre Ríos, y queda en la Argentina. Acá usted puede decir cualquier cosa, al otro día decir lo contrario, y nadie dirá nada. Las palabras son como humo de cigarrillo, no las puede abarcar nadie y se disuelven en el aire en volutas inasibles.
- Qué poético que se puso. Pero ya que usó esa imagen, quiero preguntarle por otro dirigente emblemático de la provincia, alguien que cual moderno Quijote, se puso en sus hombros la lucha contra uno de los peores vicios que afecta a la sociedad actual.
- Hmm, no me imagino de quién se trata.
- Creo que es un legislador, con un nombre que remite a lo bíblico, si no recuerdo mal.
- ¿A lo bíblico? “Salvador”. ¿Será una confusión con Allende? No, ése más bien todo lo contrario.
- No, no es ese apellido... Un hombre que antes era de confianza de Elisa Carrió...
- ¡Ah, sí Zacarías! Un producto típico de la cocina regional entrerriana. Cada año apoya a un dirigente distinto.
- ¿Es muy independiente?
- Más bien, es muy previsor. Ahora es diputado provincial. Antes era de Carrió, después kirchnerista, luego dejó de serlo, estuvo con Busti y contra Busti, ahora vaya uno a saber...
- ¿Es hombre de Iribarren?
- Urribarri. Depende. Hay que andar mirando su facebook para saber en qué anda. No me sorprendería que ya esté buscando nuevos rumbos. Olfato y nariz no le faltan.
- Pero dígame una cosa ¿a Iribarren no lo puso Busti?
- Urribarri. Y sí, lo puso Busti, pero después parece que se comenzaron a abrir los caminos. Ahora los dirigentes intermedios del PJ están divididos al medio.
- Claro, porque seguramente han tenido grandes diferencias ideológicas ¿no?
- En absoluto. La línea divisoria se traza en función de quiénes dependen económicamente de cada uno. Una cuestión de principios, ¿vio?
- Sigue ironizando ¿no es cierto? Por favor, sea más preciso. Yo debo procurar concisión en mis informes y si usted abusa de ese tono sarcástico, complica mi labor.
- Bueno, no lo tome a mal, pero ése es problema suyo. Después de todo usted es quien llamó y es mi tiempo el que está corriendo.
- Tampoco se enoje. Una última pregunta ¿qué resultados están verificando en relación a ese novedoso sistema que implementó el PJ de la provincia por el cual en un solo trámite administrativo se resuelven varios problemas de diferente naturaleza para todas las personas?
- ¿De qué diablos me está hablando?
- Pero hombre ¿qué clase de periodista es usted? ¿No está ni siquiera enterado de este innovador servicio único, que permite que el ciudadano común, en un único trámite, acceda a descuentos en farmacias, un 40 por ciento en medicamentos genéricos y un 22 por ciento en los oncológicos, descuentos en la compra en efectivo de electrodomésticos, promociones en hotelería, aceitera, correo privado, emergencia médica, repostería y cotillón, herrería y materiales de construcción, entre otros rubros? ¡Me extraña, querido, que ignore un avance tan trascendente en su propia provincia! Es más, para mayor información, el anuncio de esta modalidad, que no tiene antecedentes, se hizo en la ciudad de Gualeguaychú...
- ¡Ah! Ya caigo. Usted está hablando de la “Perón-Card”.
- ¿La qué?
- Nah, así le dicen en broma. Se refiere a esa propuesta del PJ que gobierna Gualeguaychú. A los que se afilien al partido oficialista les van a dar beneficios a través del carnet. Pero no se entusiasme tanto, esa medida está siendo muy cuestionada, porque la gente más razonable advierte que degrada la actividad política. Señalan que, así, en lugar de afiliarse por principios, habrá quienes se afilien por conveniencia. Algo que ya sucede, pero bueno, que se note es peor.
- Disculpe, estoy bastante confundido. ¿Cómo es eso de que el PJ gobierna Gualeguaychú? ¿Esa no es la ciudad de los cortes de ruta y de la resistencia antiimperialista contra el capitalismo contaminante?
- ¿Y eso qué tiene que ver?
- Bueno, yo pensaba que el gobierno local estaba en manos de la Asamblea Ambientalista, o al menos de alguna organización ácrata, anarquista, trotskista o algo así ¿cómo es que la gobierna el PJ?
- Mire, yo no tengo más tiempo hoy. Si quiere llámeme en unos días y la seguimos, en una charla igual que ésta.
- ¿Le parece que dará para tanto?
- ¡Ni lo dude! Estamos en Entre Ríos, y usted sabrá cuál es el slogan.
- “¿Todos los verdes”?
- Ese era antes. Ahora es “Todos los bardos”. Hasta luego.


'Tu Libro de Vida': un Insólito que es ¡divino!


06/02/2010 08:52 - INSÓLITO
"Tu libro de vida", de autor anónimo

El fin de semana pasado muchos hogares uruguayenses encontraron, bajo sus puertas, una simpática revista a todo color, de 36 páginas, titulada "Tu libro de vida", destinada a los gurises. Sin datos de autor ni responsable editorial alguno, el folleto incluye sólo la mención a una tal "Hope Internacional", con sede en Florida, USA, pero sin correo electrónico ni tradicional para comunicarse. Con una leyenda escueta de "Prohibida su venta" y el copyright de las Sociedades Bíblicas Unidas, este tierno folleto contiene algunos de los más notorios prejuicios racistas y economicistas que puedan imaginarse, presentados como divertimentos y con atractivos visuales para los más chicos. Veamos.

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06/02/2010 08:54 - INSÓLITO
¡Dios es oro!

Para empezar, "el color oro representa a Dios". ¡Hermoso! Empezamos bien. No sea cosa que los chicos crean esas pavadas de que "el dinero no hace la felicidad" o desprecien los bienes materiales (o peor aún ¡a sus poseedores!). Buenísimo, mucho oro que eso atrae a Dios. Y a muchos de sus representantes, claro.
06/02/2010 08:56 - INSÓLITO
¡El negro es el pecado!

Seguimos bien ¿eh?, como podemos ver: "el color oscuro representa el pecado". O sea, los negros son malos. Por si había alguna duda, la imagen muestra a Adán y Eva bien blanquitos, y apostaría a que la serpiente (y Satanás) son negros y cantan rap o cumbia villera.

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06/02/2010 08:59 - INSÓLITO
A ver si te queda claro: ¡el negro es malo, te dije!

"El color oscuro me recuerda que el corazón oscuro separa a la gente de Dios" y además "produce que la gente peque". Esta aclaración es por si lo anterior confundió a los pequeños y creyeron que los negros son negros como castigo por pecar. No, niñitos, es al revés: pecan, hacen el mal, porque son negros. ¡Ahora entendí!
06/02/2010 09:00 - INSÓLITO
White is Good: (¿o God?) ¡el blanco es bueno!

"El claro representa el perdón del pecado". Lo limpio, lo bueno, lo inmaculado, lo que Dios da, es lo "claro". Si además es anglosajón, como los editores de Florida de este simpático y tierno folleto, ¡mucho mejor!

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06/02/2010 09:01 - INSÓLITO
No pongas "negro", queda feo... poné "oscuro"

¿Qué colores son "claro" y "oscuro"? No son colores, por supuesto. En todo caso son atributos aplicables a colores: un verde puede ser claro u oscuro. Esos globos que vemos allí son "negro" y "blanco". Pero se ve que alguien les advirtió que no sería correcto ni sutil utilizar esos términos. Entonces inventaron esa pavada de colores "claro" y "oscuro"... como si la metonimia fuera a disminuir el impacto tremendo que producen estos misiles racistas en los cerebros de los niños. Claro, después crecen y llegan a ser dirigentes como el obispo Richard Williamson, como monseñor Aguer y tantos otros fascistas que tienen la desvergüenza de hablar en nombre de Dios, como hace este folleto deplorable que se distribuyó gratis y masivamente en los hogares uruguayenses. Un consejo final, coméntelo con sus hijos, y después, úselo para prender el fueguito.
Publicado el sábado 6 de febrero en "El Miércoles Digital"