Esta semana empecé esta columna quincenal en ANALISIS.
¡TELÉFONO EN LA REDACCIÓN!
Entre Ríos, todos los bardos
El teléfono siempre suena en las redacciones. A veces los interlocutores resultan sorprendentes. A veces se producen diálogos que permiten tocar diferentes temas de la actualidad. A veces no hay quién atienda. Esta sección, a cargo de Américo Schvartzman, se limita a escuchar conversaciones ajenas y desgrabarlas. Dicen que se divierte con eso. Pero lo peor es que quiere compartirlo con los lectores de Análisis.
Por A.S.
- Buen día. ¿Hablo con el semanario Análisis?
- Sí. ¿Con quién...?
- ¿Está el director?
- Está ocupado. ¿Por qué tema?
- No, deje nomás. Si le empiezo a explicar... Más vale llamo luego. Así está esa provincia ¿lo ve? Así está todo. Uno llama para intercambiar impresiones y ni atención le prestan.
- Hombre, pero si es para opinar dígame, yo tomo nota.
- No, yo qué sé quién es usted. Por eso quería hablar con el director.
- ¿Pero por qué no me dice? Si es por eso, yo tampoco sé quién es usted. Le noto un acento raro, como si dijera centroamericano.
- Bueno, le voy a decir la verdad. Yo soy consultor de imagen. Y quería hablar con un periodista de allí, para intercambiar algunas ideas.
- ¿Pero usted de dónde me llama?
- Oiga, usted ni siquiera me ha dicho su nombre. Le digo que sólo quiero intercambiar ideas.
- ¿Sobre?
- Mire, nosotros estamos asesorando al subsecretario coordinador de Políticas Integradoras para América Latina de la Agencia para el Desarrollo de las Relaciones Americanas que asesora al Gobierno de los Estados Unidos de América.
- Epa. ¿Eso depende directamente de...?
- De Hillary Clinton. Pero no yo, sino mis jefes, que a su vez son contratados por la Agencia que le mencioné.
- ¿Y qué es lo que necesita?
- Básicamente, algunas orientaciones acerca de cómo logró el gobernador que tienen ustedes, Sergio Iribarren...
- Urribarri.
- Eso. Cómo logró tener tan buena imagen en la consideración pública.
- Disculpe ¿no? Pero me cuesta creer que un funcionario que depende de Hillary Clinton esté interesado en algo tan...
- ¿Local?
- Y sí.
- Primero, yo no soy funcionario. Ya le dije que somos subcontratados. Y segundo, todas las experiencias son importantes. “Actúa global, piensa local”.
- ¿No era al revés ese slogan?
- Sí, es al revés para los globalifóbicos, que no entienden nada de la vida. Para nosotros lo correcto es a la inversa. Lo local en función de lo universal. De todo hay algo para aprender.
- Bueno, pero no me cambie de tema. ¿Por qué les puede interesar esto a ustedes?
- Para empezar, nada de lo humano nos resulta ajeno a nosotros. “Homo sum, humani nihil a me alienum puto”.
- Epa, cuidado con lo que dice...
- No se preocupe, es latín. Es una frase de Terencio que significa “humano soy, y por eso nada humano me es ajeno”. ¿Sabe quién tenía esa frase como su favorita?
- ¿George W. Bush?
- Error. Carlos Marx.
- ¿Ahora me va a decir que ustedes también leen a Marx?
- ¿No le digo que nada de lo humano nos resulta ajeno?
- ¿Va a seguir respondiendo mis preguntas con otras preguntas?
- ¿Por qué no, si usted hace lo mismo?
- Mire, me estoy impacientando. Mejor dígame qué quiere porque yo estoy trabajando.
- Ya le dije. Según una encuesta del Instituto Torcuato Di Tella, el Gobernador entrerriano tiene un 53,5 de imagen positiva, contra un 35,6% de negativa. Está cuarto en el país en imagen. En una escala del 1 al 10, su gestión obtiene un 6.
- ¿Y usted le cree a las encuestas?
- Y eso que Entre Ríos es la única provincia que muestra a la educación como su tema más serio, con el 26,1%. La segunda preocupación de los entrerrianos consultados es el desempleo (18,8%) y la tercera la pobreza (14,7%). Le siguen la inseguridad (13,2%), la salud (11,9%) y la inflación (10,9%).
- Todos asuntos en los que Entre Ríos anda bárbaro. Por eso más de la mitad de los encuestados dice que Urribarri es un fenómeno.
- ¿Lo está diciendo irónicamente? Vea, yo no estoy familiarizado con su tono entrerriense...
- Entrerriano, se dice.
- Entrerriano, así que por favor trate de ser específico.
- Permítame que se lo diga de este modo: sería interesante averiguar a quién consultaron, porque se me ocurre que si preguntaban a docentes, policías, empleados públicos, enfermeros, comerciantes o productores rurales, el resultado hubiera sido diferente.
- ¿Usted me está diciendo que esa encuesta no es confiable?
- ¿En la Argentina? Ninguna encuesta es confiable. Es más, no me pida precisiones, porque debería decirle que en estos pagos nada es confiable.
- Imagino que está exagerando, así que paso por alto ese comentario. Pero por ejemplo, a mí me sorprendió que en la encuesta no aparezca el tema “contaminación”, que si no estoy mal informado, ha sido una preocupación constante del pueblo y el gobierno de Entre Ríos desde hace varios años.
- ¿De dónde saca eso?
- Hombre, el tema papeleras y el corte del puente internacional, que ya lleva un lustro...
- No, pero eso nada tiene que ver con la contaminación. Con ese tema, al gobierno lo único que le preocupaba era ganar las elecciones, objetivo ampliamente cumplido en 2005 y 2007. Y respecto del pueblo, bueno, la verdad es que a nadie le importa el ambiente. En Gualeguaychú el problema es el temor a que esas chimeneas horrorosas les espanten el turismo. Y en el resto de la provincia se contamina de lo lindo, para empezar todas las cloacas y los efluentes industriales y de agrotóxicos van derechito a los arroyos y ríos y nadie mueve un dedo al respecto. ¿No vio el librito de Sergio Federovisky, El medio ambiente no le importa a nadie? En pocos lados se aplica mejor que acá...
- Disculpe, pero eso que usted dice no tiene pies ni cabeza.
- ¿Quiere más datos? Hace casi ocho años, en el Congreso Nacional se presentó un proyecto de diputados nacionales entrerrianos en el que se pedía al Poder Ejecutivo nacional que “disponga lo necesario a los fines de que comiencen los estudios de proyectos y posterior construcción de plantas de tratamientos de efluentes industriales y cloacales, en todas las ciudades ribereñas de la cuenca del río Uruguay”.
- Ahora me va a decir que ese proyecto nunca se trató. Eso pasa en todos los países...
- Se equivoca, sí se trató.
- ¿Lo rechazaron?
- De nuevo se equivoca. Lo aprobaron, por unanimidad.
- No le creo. ¿Cómo dicen ustedes? Usted bolacea.
- No, señor. Se aprobó el 28 de noviembre de 2002. El número de expediente es 4516-D-2002. Consúltelo, si no me cree.
- ¿Y qué pasó? ¿Nadie reclamó?
- No pasó nada. Y nadie reclamó. Y los niveles de contaminación de las aguas que corren por este río de frontera siguen creciendo. Porque, como ya le dije, el ambiente no le importa a nadie.
- No puede ser. No harían tanto lío si eso fuera cierto.
- Esto es Entre Ríos, y queda en la Argentina. Acá usted puede decir cualquier cosa, al otro día decir lo contrario, y nadie dirá nada. Las palabras son como humo de cigarrillo, no las puede abarcar nadie y se disuelven en el aire en volutas inasibles.
- Qué poético que se puso. Pero ya que usó esa imagen, quiero preguntarle por otro dirigente emblemático de la provincia, alguien que cual moderno Quijote, se puso en sus hombros la lucha contra uno de los peores vicios que afecta a la sociedad actual.
- Hmm, no me imagino de quién se trata.
- Creo que es un legislador, con un nombre que remite a lo bíblico, si no recuerdo mal.
- ¿A lo bíblico? “Salvador”. ¿Será una confusión con Allende? No, ése más bien todo lo contrario.
- No, no es ese apellido... Un hombre que antes era de confianza de Elisa Carrió...
- ¡Ah, sí Zacarías! Un producto típico de la cocina regional entrerriana. Cada año apoya a un dirigente distinto.
- ¿Es muy independiente?
- Más bien, es muy previsor. Ahora es diputado provincial. Antes era de Carrió, después kirchnerista, luego dejó de serlo, estuvo con Busti y contra Busti, ahora vaya uno a saber...
- ¿Es hombre de Iribarren?
- Urribarri. Depende. Hay que andar mirando su facebook para saber en qué anda. No me sorprendería que ya esté buscando nuevos rumbos. Olfato y nariz no le faltan.
- Pero dígame una cosa ¿a Iribarren no lo puso Busti?
- Urribarri. Y sí, lo puso Busti, pero después parece que se comenzaron a abrir los caminos. Ahora los dirigentes intermedios del PJ están divididos al medio.
- Claro, porque seguramente han tenido grandes diferencias ideológicas ¿no?
- En absoluto. La línea divisoria se traza en función de quiénes dependen económicamente de cada uno. Una cuestión de principios, ¿vio?
- Sigue ironizando ¿no es cierto? Por favor, sea más preciso. Yo debo procurar concisión en mis informes y si usted abusa de ese tono sarcástico, complica mi labor.
- Bueno, no lo tome a mal, pero ése es problema suyo. Después de todo usted es quien llamó y es mi tiempo el que está corriendo.
- Tampoco se enoje. Una última pregunta ¿qué resultados están verificando en relación a ese novedoso sistema que implementó el PJ de la provincia por el cual en un solo trámite administrativo se resuelven varios problemas de diferente naturaleza para todas las personas?
- ¿De qué diablos me está hablando?
- Pero hombre ¿qué clase de periodista es usted? ¿No está ni siquiera enterado de este innovador servicio único, que permite que el ciudadano común, en un único trámite, acceda a descuentos en farmacias, un 40 por ciento en medicamentos genéricos y un 22 por ciento en los oncológicos, descuentos en la compra en efectivo de electrodomésticos, promociones en hotelería, aceitera, correo privado, emergencia médica, repostería y cotillón, herrería y materiales de construcción, entre otros rubros? ¡Me extraña, querido, que ignore un avance tan trascendente en su propia provincia! Es más, para mayor información, el anuncio de esta modalidad, que no tiene antecedentes, se hizo en la ciudad de Gualeguaychú...
- ¡Ah! Ya caigo. Usted está hablando de la “Perón-Card”.
- ¿La qué?
- Nah, así le dicen en broma. Se refiere a esa propuesta del PJ que gobierna Gualeguaychú. A los que se afilien al partido oficialista les van a dar beneficios a través del carnet. Pero no se entusiasme tanto, esa medida está siendo muy cuestionada, porque la gente más razonable advierte que degrada la actividad política. Señalan que, así, en lugar de afiliarse por principios, habrá quienes se afilien por conveniencia. Algo que ya sucede, pero bueno, que se note es peor.
- Disculpe, estoy bastante confundido. ¿Cómo es eso de que el PJ gobierna Gualeguaychú? ¿Esa no es la ciudad de los cortes de ruta y de la resistencia antiimperialista contra el capitalismo contaminante?
- ¿Y eso qué tiene que ver?
- Bueno, yo pensaba que el gobierno local estaba en manos de la Asamblea Ambientalista, o al menos de alguna organización ácrata, anarquista, trotskista o algo así ¿cómo es que la gobierna el PJ?
- Mire, yo no tengo más tiempo hoy. Si quiere llámeme en unos días y la seguimos, en una charla igual que ésta.
- ¿Le parece que dará para tanto?
- ¡Ni lo dude! Estamos en Entre Ríos, y usted sabrá cuál es el slogan.
- “¿Todos los verdes”?
- Ese era antes. Ahora es “Todos los bardos”. Hasta luego.



